Máxima calidad en
cada clementina
En Tomega combinamos tradición y tecnología para conseguir las mejores clementinas con hoja.
Con hoja, es mejor
Desde 1987 cultivamos clementinas con rigor, pasión y un profundo respeto por la tierra. Cada generación ha aportado su propio impulso, manteniendo viva la esencia familiar que nos define.
Hoy, la nueva generación toma el relevo con una mirada hacia el futuro. Integramos tradición, innovación y tecnología para garantizar que cada clementina conserve su frescura, aroma y sabor original.
“La calidad empieza en el árbol.”

Cultivo
propio

Control de
calidad integral

Confección
ágil y trazable

Logísitca
optimizada
El campo
Cuidamos nuestros campos durante todo el año. El secreto de la calidad está en el origen: árboles sanos, suelos equilibrados y un cultivo sostenible que da vida a cada clementina.
La recolección
Seleccionamos manualmente cada pieza en su punto óptimo de maduración. La hoja se mantiene intacta como símbolo de frescura y garantía de una recolección reciente.
El almacén
Una logística ágil y especializada que nos permite confeccionar con precisión, manteniendo la frescura y el aspecto natural de la fruta desde la cosecha hasta la expedición.
El control de calidad
Aplicamos controles exhaustivos en cada fase del proceso. Desde el campo hasta el cliente, cada lote se analiza para asegurar estándares de sabor, aroma y textura excepcionales.
Nuestro compromiso
Una empresa sólida, con raíces profundas
En Tomega trabajamos cada día para que nuestras clementinas lleguen a nuestros clientes con la máxima calidad posible.
Este compromiso con la calidad es lo que nos ha permitido seguir creciendo manteniendo intacta la esencia de lo que somos: una empresa familiar dedicada a cultivar confianza.
Fincas propias
Exportamos a todo el mundo
Un gran equipo humano